Durante
el mes de abril de 2003, los primeros quince socios de Achalay presentaron
el expediente de reconocimiento de Asociación ante el Registro Nacional
de Asociaciones del Ministerio del Interior. El 9 de junio de ése mismo
año, este organismo certificó oficialmente el nacimiento de la Asociación.
Desde aquel día y hasta hoy, una de las premisas de la asociación ha sido la
de “moverse” siempre dentro del estricto cumplimiento de la legalidad.
Achalay nació con una visión clara y definida, la de
sus socios, la de Mejorar la Vida de todas aquellas personas desfavorecidas, que por su condición o situación lo necesiten, con independencia de su credo, nacionalidad o cultura. El beneficio de la acción de la asociación se ha orientado y se orientará hacia estos colectivos,
fundamentalmente hacia la infancia.
Nuestros valores son tan sencillos como nuestra organización.
Transparencia y Solvencia, porque garantizamos que la acción perseguida se logra. La
No Profesionalización de la actividad, manteniendo así intactos los ideales que la hicieron nacer. Y por último, el
Principio del “Coste Cero”, como criterio de óptimos en la Gestión de los recursos.
En marzo de 2006, la Asociación Achalay solicitó al Ministerio del Interior el Reconocimiento a su actividad y la calificación de “Entidad Declarada de Utilidad Pública”. El pasado 23 de septiembre de 2006, este organismo resolvió conceder
la titulación, los méritos y las ventajas que confiere a Achalay. Esta es la parte del camino que llevamos andada. Es el principio, solamente, de la que queda por andar.
Achalay “Entidad de Utilidad Pública”. ¿Qué significa, qué supone?
Es algo así, o así lo queremos entender en Achalay, como si los gestores de nuestra sociedad, nuestro entorno y nuestro país, nos dieran
a entender a todos los Socios de Achalay, que lo que estamos haciendo es algo bueno, que confían en nosotros y que nos ofrecen nuevas herramientas y posibilidades para seguir adelante. Es sin duda
el mejor aval y el reconocimiento al compromiso desinteresado de los cientos de socios de Achalay.
Para todos nosotros, es sin duda, la mejor garantía, la mejor certificación de transparencia posible, a la hora de
renovar nuestro compromiso personal y lanzar puentes hacia el mundo de la solidaridad y el desarrollo. En una palabra,
Achalay es “confiable” para todos nosotros, porque todos nosotros, los
socios, somos Achalay.
En
ese itinerario de confianza, la sociedad nos abre una serie de
posibilidades. Como socios tenemos la
posibilidad, ahora sí, de deducirnos en el impuesto de la renta el 25% de
las donaciones practicadas en el ejercicio económico. Tenemos la
posibilidad de movilizar nuevas opciones y recursos que se orienten hacia
nuestros fines, entre empresas e instituciones. Y por último,
nuestra invitación a ti, socio o amigo, es clara
y directa. “Ya que lo haces, Cuéntalo”. El compromiso de cada uno
de nosotros es el verdadero motor de la Asociación desde su origen.
En síntesis, a la
Asociación Achalay
España,
el reconocimiento que supone
la Declaración de
Utilidad Pública,
la introduce en un complejo sistema de garantías, de transparencia
pública y legal, que si bien supone un mayor esfuerzo de gestión, trae
consigo un nuevo marco de posibilidades. Todo, gracias a tu confianza como
socio. A la tuya y a la de los cientos de socios que ya somos, y la de todos
aquellos que desde un principio, han creído que
“Achalay significa, de verdad, Algo Maravilloso”.